
Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo.
– José Ortega y Gasset (1883
Por Víctor Sánchez Baños
A unas semanas de que inicie el campeonato mundial de futbol, vale la pena hacer una pausa a todo el mundo e información política, para reflexionar sobre el negocio que representa este evento y las repercusiones económicas, e incluso políticas.
La numeralia es espectacular, sobre todo cuando se trata de un evento de sólo un mes y medio, pero que tiene repercusiones más allá de un espectáculo deportivo, de los tres países que serán las sedes.
De acuerdo a la FIFA, organizadora del evento, serán 6 mil millones de seres humanos los que vean los partidos, de los cuales la gran final, que se realizará en el Metlife Stadium, atraiga la audiencia de 1,600 millones de personas, lo que superaría la contienda final de Qatar en el 2022.
La inauguración en el Estadio Azteca, la verán más de 500 millones de espectadores, considerando el crecimiento del mercado de aficionados en Norteamérica y el horario favorable para el continente americano.
Pero, veamos el impacto en la vida cotidiana de las ciudades sede. De los más de 5 millones de aficionados en los estadios, de acuerdo a las entradas vendidas, Estados Unidos tendrá una tajada del pastel del 83% con 6 millones de espectadores en los estadios; México 730,000 y Canadá 510,000.
Ahora viene lo bueno: la inversión total, tanto de privados como de los 3 gobiernos, ascenderá a 13 mil 900 millones de dólares. De esa cifra, EU aportará 11 mil millones y México un máximo de 900 millones de dólares.
El mayor inversionista privado es la FIFA, la entidad organizadora que ha destinado un presupuesto de 3,800 millones de dólares para la organización directa y la operación del torneo.
Por lo que toca a la repartición de las utilidades, el que se comerá la mayor tajada del pastel es la FIFA, que proyecta ingresos por 11 mil millones de dólares, al finalizar el ciclo principalmente por los derechos de transmisión y patrocinios.
Sin embargo, el impacto económico global, según los economistas, se estima que el torneo inyectará 40 mil 900 millones de dólares al Producto Interno mundial, con Estados Unidos, al capturar el 42% de ese beneficio directo.
Hay un ingreso que es difícil cuantificar, aunque hay estimaciones aproximadas: la reventa oficial de la FIFA. El dato. Hay boletos para la final del torneo en julio, que originalmente costaban 3,450 dólares, se llegan a cotizar en 143,750 dólares. En México, los boletos para la inauguración se cotizan en cifras cercanas al millón de pesos.
En esta danza de los millones, pocos tendrán el privilegio de asistir a los estadios a diferencia que en los anteriores mundiales que se desarrollaron en México: el de 1970 cuando Pelé se consagró con su tercer título Mundial para Brasil, los boletos costaban entre 2.40 y 12.80 dólares. Para el Mundial de 1986, cuando fue histórica la “Mano de Dios” con la que Maradona metió un gol, los precios más económicos oscilaban entre 16 y 20 dólares y los más caros no llegaban a los 300 dólares. Claro, la inflación en dólares impacto, pero no a niveles que se verán ahora, en las tres sedes.
Tendremos unos 45 días de diversión y se espera que haya paz para todos.
PODER: En el mes de la mujer, México llegó a 6,400 feminicidios en 7 años, de acuerdo a una revisión estadística que realizó El Universal. De esta cifra, lo que es terrorífico que en el lapso se reportaron más de 28 mil desapacidas en 2025. Esto no puede ser parte del paisaje. No se salvan por edad o condición económica. La cifra pega por igual a todas. No puede ni debe ser parte del paisaje cotidiano del país.
DINERO: En unos días dará inicio la Convención Bancaria, bajo el liderazgo de Emilio Romano. Ahí, los banqueros anunciarán a la presidente Claudia Sheinbaum, un importante paquete para impulsar la infraestructura. Uno de los invitados relevanes será Sergio Méndez, director de BlackRock México, que será un organismo que participará en ese paquete. Como oradores participarán el titular de Hacienda, Eugenio amador, la subsecretaria Maricarmen Bonilla.
RESPONSABILIDAD Y GOBERNANZA: Grupo México, liderado por German Larrea, tras años de críticas, la empresa ha invertido en transparencia de gobernanza. Sus notas recientes destacan proyectos de remediación ambiental y la creación de un comité especializado en sustentabilidad que reporta directamente al Consejo de Administración.
@vsanchezbanos






